Santander y su Feria De Santiago. Ese peculiar olor a mar aún estando en tierra firme. Esa brisa que acompaña, igual que lo hace esa acogedora plaza norteña. A pesar de que no lo hicieran los toros de Los Espartales. El lote con menos opciones caía en manos de Sergio Galán, a quien le tocaba, una vez más, demostrar lo que supone ser una figura del rejoneo: invadir, suerte sí y suerte también, los terrenos del toro.
Con todo ello, Amuleto recibía al primero a portagayola, que salía muy parado y distraído. Y parado estuvo durante absolutamente toda la lidia. Dos rejones de castigo hicieron falta para despertar las embestidas del astado. Y, aún así, había que medirlas con cuidado.
Ante este primero, sólo la templanza de Ojeda podía poner orden. Tres banderillas, una a una, y cambiando en todas ellas los terrenos al animal, abrían un tercio de banderillas que cerraría Titán. Todo tuvo que venir por parte de jinete y caballo. Titán colocaba dos banderillas más a un toro, que no daba pie al lucimiento en sus piruetas. Pero aún así, allí estaban, como el sol en la mañana.
Óleo, era el último en pisar el albero para colocar dos banderillas cortas ahí, en su sitio, donde minutos después clavaría el rejón que daría muerte a este primero. Una lidia desbordada de esfuerzo que el público de Cuatro Caminos convertía en una ovación.
La puerta de toriles se abría una vez más esta tarde y Artista era ahora el elegido para recibir al cuarto. Tres rejones de castigo tuvo que clavar y, aún así, el toro demostraba ser hermano del anterior, soltando mucho la cara por arriba.
Embroque y Capricho cogían en esta ocasión el testigo de las banderillas. Embroque se pegaba a tablas para ejecutar unos ajustados cambios de grupa en la cara del toro. Mientras que Capricho, por su parte, daba ejemplo de su evolución como caballo torero, desde que hace 3 años debutara en los ruedos.
Turno de Óleo, que cerraba una faena enterrando por completo un rejón de muerte. Ese que firmaba el nombre del primer torero en cortar una oreja durante la Feria de Santiago 2018: SERGIO GALÁN.