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Sergio Galán contra viento y marea en El Puerto de Sta. María.

 

Real Plaza de Toros de El Puerto de Santa María.

Corrida de rejones del 13 de Agosto de 2016. Toros de la ganadería de D. José Benítez Cubero.

Sergio Galán, ovación con fuerte petición y bronca al palco y ovación.

Sergio Galán volvía a torear en la mítica plaza de El Puerto de Santa María, pero no pudo triunfar esta vez, el palco en un exceso de celo le privó en su primero de cortarle la oreja. Una oreja que podía haber cambiado el rumbo de la tarde. Tras trabajar y diseñar una faena  excelente que no pudo rematar como en él es costumbre. El rejón casi entero se fue trasero, pero fue  fulminante, ya que el toro tardo poco en echarse. Pero si para unos vale una oreja, para Sergio debería de haber valido igual. No entendemos como se cambia el criterio de un torero a otro, pero no entremos en estas lides, que además de no servir para nada, ya no tienen remedio.

Sergio saco a Amuleto de salida, ante un toro de buenas hechuras y berrendo en castaño de capa, un toro que salió con muchos pies y al que Sergio le recetó un medicamento que no falla, temple y valor. En ningún momento se descompuso y le pudo pararlo con un galope poderoso y de mucho mando. Dos rejones en lo alto le sirvieron para atemperar a Invieto marcado con el 1. Y llego el momento de la verdad, una verdad que como el levante que templaba el calor durante la tarde, acompañó a Ojeda para llevarle en volandas hacía los terrenos del berrendo, toreando con verdaderos muletazos, pasando de un pitón a otro, enroscándose lentamente sobre el toro y acompasando cada tranco dándole salida para que el toro no se parara. Hoy este caballo ha demostrado que es de otra galaxia.

Titán, llego, vio y venció, con dos banderillas de poder a poder y sus piruetas abrieron la puerta para que llegara Óleo, caracoleando para poner 3 cortas y una rosa antes de tomar el rejón de muerte. El rejón cayó trasero y fue fulminante. Los aficionados pidieron insistentemente la oreja pero el criterio de la presidencia la negó. Saludo desde el tercio una ovación.

A Lloraduelas nº 7 y de 540 kg, se fue a porta gayola a recibirlo, con alegría seguía la cola de Amuleto que rápidamente se hace con los mandos de su embestida parándole en los medios. Llega el turno de Capricho, que sigue creciendo taurinamente día a día, lidiando con elegancia y solvencia a los toros que le tocan en suerte. Con un par a dos manos de excelente ejecución, Apolo deja su peculiar sello en el albero porteño. Óleo resiste los arreones del toro en las cortas y Sergio se adorna muy cerca de los pitones. El rejón de muerte no es certero esta vez y por dos veces Sergio entra a matar, con un golpe de descabello se cierra su participación en El Puerto de Santa María tras una cerrada ovación de reconocimiento.

 

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