Amuleto pisaba el ruedo de Granada. Amuleto y Sergio. Sergio y Amuleto. Un tándem con el que es imposible que un toro se resista. Parado en los medios, sonaban pasodobles en el coso granadino. Pureza… y de eso pudimos disfrutar en dos astados que toreó el rejoneador. Sergio abandonaba unos segundos la plaza para salir con Ojeda. Sin perderle ni un instante la cara al toro, una cualidad que pocos rejoneadores pueden presumir de tener en su cuadra. Titán protagonizaba otro de los momentos más toreros de la tarde. Templando… pasando… clavando… Para finalmente pasarle el testigo a Óleo. Quien, de no ser por la tendencia del toro a pararse, habría puesto la firma a una faena de triunfo.
En el segundo, se preparaba Alcotán de salida. El caballo más joven de la cuadra y el que demostró tener ya tablas en los ruedos. Paraba al toro en los medios doblándose… como nunca. Embroque empezaba el tercio de banderillas. ¡Y de qué manera! Demostrando que el toreo a caballo no son solo banderillas, si no que es temple, buen gusto, ralentizando… Un momento que hacían aún más intenso Ojeda y Apolo. En cambio… el rejón de muerte se llevó las orejas.
Dos cálidas ovaciones por parte del tendido granadino… y de todos aquellos que este fin de semana peregrinaban a Granada.