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Quinta Puerta Grande para Galán en San Isidro que corta tres orejas

    La verdad es que venir a Las Ventas impone desde el día en que salen anunciado los carteles. Y esta plaza no sólo impone por lo que representa sino por los más de veintidós mil aficionados que vienen con ganas de pasar una buena tarde y disfrutar del arte del toreo a caballo.

    Con la ilusión de quien pisa esta plaza por primera vez ha venido esta tarde Sergio Galán, después de que en 2012 abriese la Puerta Grande y en 2013 no pudiese actuar por tener vergüenza torera. Hoy quería darlo todo y abrir por quinta vez la Puerta de la primera plaza de toros del mundo.

    No se lo ha puesto fácil el primer toro. Muy rajado y sin movilidad alguna. Lo ha esperado Sergio con Ben-Hur y ha clavado un rejón sacando lo que pudo del toro, pero pidió permiso para cambiar el tercio ya que el toro demostró flojeza desde el principio. Sacó a Ojeda para banderillas. Con él toreó de costado y muy muy templado, dejando claro que el toreo a caballo no es galopar sino templar y mandar, como en el toreo a pie. Colocó las dos banderillas de lejos, dejando distancia suficiente como para dar esa ventaja al toro que éste se merece, respetando las normas. Clavó en todo lo alto y salió de ambos embroques despacio y con la elegancia que caracteriza al torero manchego, doblándose con el toro y toreando de costado templándolo a poca distancia. Continuó el tercio con Trópico. Este caballo es como una pintura, de un color dorado de lienzo antiguo. Llegó a clavar la banderilla despacio, con un bonito trote juguetón para llamar la atención de un burel prácticamente inmóvil. Con la dificultad de tener al de Fermín Bohórquez parado, usó los posteriores para sacarlo de las tablas, y así clavo la cuarta. Da gusto ver a este torero montar. La elegancia que tiene es de lo mejor que hay en el escalafón e incluso con un rajado toro como éste, lo que es capaz de hacer el de Tarancón vale su peso en oro. Sacó a Artista para rematar la lidia. Clavó tres cortas y mató de un rejonazo. Sergio Gslán cortó una oreja de mucho peso, triunfo ganado a pulso por todo lo que pudo sacar de este toro embelleciendo su actuación con una doma magistral.

    Pero lo mejor llegó en el quinto y lo mejor no es porque su toreo fuese mejor en éste que en el segundo sino por el premio conseguido: dos orejas.

    Salió Sergio a darlo todo. Y todo es todo, esperando a Iluso en la puerta de chiqueros con Amuleto. Salió fuerte el de Fermín Bohórquez pero Galán volvió a demostrar quién manda en esto parándolo en los medios y clavando dos rejones de castigo en todo lo alto. Se dobló con el astado en los medios y el público aplaudió ese primer tercio. Vidrié fue el primer caballo de banderillas con el que clavó un primer rehilete a pitón contrario. Volvió a salir el caballo torero Ojeda, derrochando la fuerza, el valor y la torería que éste tiene. Ver a Sergio torear con él era como ver un bonito quite a la verónica, primero por un lado y luego por otro, despacio y templadito. El público vibró y se enocionó con él en una faena que iba a más. Galán sabía que tenía la 5ª Puerta Grande a medio abrir y lo dio todo también con Apolo en una faena que iba a más sin descanso. Salió Apolo bailando, es un espectáculo ver a Sergio montar este caballo. Una pena que no suene la música en Madrid porque el público disfrutaría todavía más con él. Se gustó el torero, pero sobre todo, gustó a los tendidos que aplaudían cada tranco del passagge y del piaffe que el perla hacia. Si bonita fue la banderilla con éste, lo del par a dos manos no tiene palabras. Ver cómo el torero se colocaba las riendas mientras el público enloquecía y rompía a aplaudir tras su perfecto embroque, no tiene palabras que lo describan. Fue el turno de Óleo, otro caballo "pintura" de Galán. Espectacular perla con crines de anuncio. El toro se quedó en tablas pero el torero logró sacarlo llamando su atención con los cuartos traseros. Así pudo dos cortos y un rejonazo que dejó al toro muerto en la arena en un abrir y cerrar de ojos. Así, tras esta faena de arte, de valor, de elegancia, de pundonor y de otros tantos adjetivos, cortó Sergio Galán dos orejas logrando abrir la Puerta Grande y poniendo a todo el mundo de acuerdo.

    Esta tarde era especial para este torero, un auténtico profesional al que la afición no tiene la suerte de ver todo lo que le gustaría. Ojalá esta quinta Puerta Grande sea una llamada de atención a las empresas para que cuenten con un gran torero que no deja indiferente a nadie y que demuestra cada vez que pisa el ruedo que es uno de los profesionales más grandes que existe en el escalafón del toreo a caballo.

    A título personal tengo que decir que me gusta que estas cosas importantes pasen en Madrid, que la gente "salga toreando" de la plaza hablando de Sergio Galán y de su magnífica cuadra y lo que como periodista es muy importante, que los compañeros de los medios, en la sala de prensa, valoren año tras año lo que este torero hace en la plaza.

Reseña: Con lleno en los tendidos se ha lidiado una corrida de Fermín Bohórquez. Sergio Galán, oreja y dos orejas. Completaban el cartel Pablo Hermoso de Mendoza y Manuel Manzanares. Sergio Galán sale en hombros y es el triunfador de la tarde.

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