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Manuel Molés afirma que Sergio Galán es el mayor enemigo de Hermoso de Mendoza

    El comentarista taurino de la Cadena SER, Digial + y Cuatro, hace un repaso de la primera parte de los Sanfermines en su "Tribuna" publicada en el diario Tribuna de Salamanca. Manolo Molés esribe el siguiente comentario personal:

    "A mí hay cosas de Hemingway que me gustan mucho, como el relato del Viejo y el Mar, parte de su trabajo como reportero y tengo muchas dudas sobre su afición taurina. Pero lo que sí entendió ‘papá Ernesto’, que así lo llamaban sus íntimos en España, fue a Pamplona y a su encierro. Y hay una palabra que repite insistentemente para definir los Sanfermines y es esa del ‘estallido’, así, en esta ciudad durante una semana muy larga. Desde el chupinazo del mediodía del día 6 hasta el ‘pobre de mí’. En medio un estallido permanente, porque en Pamplona no hay un segundo de descanso, nunca para la Fiesta, ni hay reposo si tu cuerpo es capaz de aguantar.

Yo estoy molido. Yo soy ‘de dame todo el curro que quieras, que me divierte, pero déjame dormir ocho horitas”. Aquí no hay forma. A las cinco de la mañana ya nos esperan para ir al encierro y preparar el trabajo. El espacio que queda entre la mañana y la corrida es mínimo. Ducha, comida y a las tres a la plaza que en Digital empezamos a las cinco en directo. Total: entre Cuatro y el Plus, a la postre quedan dos cachitos para dormir. Uno de dos horitas y otro de tres. Yo no me aclaro. Pero se pasa bien.

En el encierro hemos logrado quitarle a la televisión de toda la vida, a la TVE, más de la mitad de la audiencia, con un trabajo vivo, ágil, periodístico y maravilloso en la utilización de las cámaras y los reporteros. Y por la tarde los toros, que son ‘sui géneris’. No es lo mismo ver toros en Salamanca que en Pamplona. Aquí hay veinte mil personas en la plaza. Las de sombra como las de todas partes; pero el sol es la locura, las peñas, lo cánticos, el barullo, la lluvia de panes, de vino, de fideos, de la madre que los parió, que no paran ni un segundo.
¿En ese ambiente se pueden ver los toros? Hombre, es distinto. Pero cuando sucede algo importante sí que hace caso a los toros. La historia nos enseña que es así. En esta Pamplona bulliciosa fueron ídolos toreros tan clásicos y tan poco bullangueros como Ordóñez, Camino o el paisano El Viti. Es verdad que también gustaban mucho en Pamplona toreros digamos más populistas o de valor como Ruiz Miguel, el pobre Antonio José Galán o los toreros banderilleros, que aquí gustan mucho. Y toreros como Emilio Muñoz, El Juli, Ponce, José Tomás, El Cid y en esa línea los que quieran han triunfado a los grande en este alborotado coso. Lo que sucede es que si no pasa nada en Salamanca la gente calla y se aburre; y aquí se ponen a cantar, a hacer el burro y a divertirse en lugar de quedarse tranquilos.

La Feria ha tenido algunas cosas buenas y otras regulares. Cayó bien el mexicano El Payo, que poco a poco se va a abriendo paso. Salió por la puerta grande junto al manchego Rubén Pinar, que va a tomar la alternativa en Nimes, por septiembre, de manos de Enrique Ponce. Pinar, entre las sabias manos de su mentor Santiago López ha mejorado mucho. Entre otras cosas torea más templado, más despacio y se los pasa más cerca.

EN LA TARDE DE REJONES, SERGIO GALÁN ABRIÓ LA PUERTA GRANDE Y HERMOSO LA PERDIÓ POR CULPA DE LOS REJONES DE MUERTE. PERO GALÁN SE HA CONVERTIDO EN SU MAYOR ENEMIGO EN CASA PROPIA.

A pie hemos visto una corrida dura de Cebada Gago, que no se entregó ni una sola vez. Complicadísima; y bien Bolívar, porque este colombiano se está convirtiendo en un torero a tener en cuenta. Decepcionó, una vez más, la del Conde de la Corte. No hay forma de encontrar el secreto de la casta perdida. Trabajo tiene Guillermo, el ganadero. Sin embargo, la corrida de Fuente Ymbro se dejó y hubo mucho en cuatro toros buenos. El Cid cortó una orejita muy benévola. Castella se arrimó, pero anda fatal con la espada y encima sufrió un puntazo en el escroto. Y el que estuvo de cine fue Perera, a quien el ‘ussía’ le birló la puerta grande.

Hubo tres grandes toros del Ventorrillo, la ganadería de Fidel San Román que cuida, vigila, orienta y representa el salmantino Juan Carlos Carreño. Corrida grande, pesada y buenísima. El cuarto fue el toro de la feria. El sexto de dulce para el torero. El tercero muy bueno. El primero con calidad, pero se acabó pronto. El quinto se dejó y el malo fue el segundo. Pero apunten a ‘Temeroso’ como toro de premio grande. Corrida de ocho orejas y únicamente cortó una Salvador Cortés y gracias. Pena de corrida, joder".

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