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El Presidente cierra la Puerta Grande de Las Ventas a Sergio Galán

    Debe ser frustrante para un torero llegar a Madrid, a la primera plaza del mundo y que después de tanto sacrificio, tanto entrenamiento y tanta ilusión, te salgan toros a los que no puedes hacer faena; pero debe ser más frustrante todavía que, cuando has tenido esos toros, les has sacado lo impensable y casi 24.000 aficionados lo han visto, vaya un señor, y no lo vea. Si ese señor es el que además tiene la potestad de conceder los trofeos, la frustración es total. Esta incompetencia es la que ha llevado a cabo esta tarde Julio Martínez Moreno, que ya ha dejado constancia en lo que va de Feria, que lo de estar sentado en el palco, no es lo que mejor se le da. Eso es lo que le ha pasado a Sergio Galán esta tarde, que este personaje venteño, que debía estar pensando en la final de la Champions, le ha cerrado la Puerta Grande de Madrid. Los compañeros de Mundotoro dicen en su titular que el Presidente “ningunea la oreja a Galán”. Yo no podía decirlo más claro. En la sala de prensa, el comentario ha sido otro, directamente dicen que se la ha robado, que este presidente se podía dedicar a otras cosas… Pero en fin, qué quieren que les diga, que Sergio Galán se ha quedado sin salir a hombros.

    El primer toro de Sergio, Bondadoso, no ha hecho especial gala de su nombre. Parecía en un principio que iba a colaborar, pero pronto se le acabaron las pilas. Lo esperó Sergio con Uranio y con él le clavó dos rejones de castigo en el centro del ruedo. Salió Ojeda haciendo un toreo del bueno, del caro. Con él Sergio se dobló como si llevase un capote en sus manos, dando distancia al toro cada vez que se acercaba a clavar las banderillas, acercándose a éste dándole los pechos. Qué bonito toreo… Fue el turno de Capea, que llamaba a Bondadoso con un ágil tierra a tierra, esperando la embestida del toro para poder arrancarse y que Sergio pudiese clavar al pitón contrario pisando los terrenos del toro. El público, que sabe valorar estas cosas, aplaudió la ejecución de las suertes y el bonito toreo. Cerró la faena Fado. Con él Sergio clavó dos banderillas cortas en los medios y le propinó un certero rejonazo. Los tendidos se tiñeron de blanco, pero el Presidente, no hizo caso.

El segundo toro de Galán fue un regalito. Pero un regalito de quien mal te quiere… Manso, parado, rajado, aquerenciado en tablas…  Con Amuleto clavó Sergio un rejón, Botinero no daba para más. Salió Vidrié con ganas de brillar, toreando en redondo, doblándose con el toro y consiguiendo templar las embestidas a arreones propias de un manso de libro. A pesar de todas las complicaciones, Vidrié consiguió su objetivo, brillar, y Sergio el suyo, demostrar que cuando hay trabajo y profesionalidad, se puede llegar al aficionado. El torero continuaba dando distancia al toro para poder arrancarle alguna embestida que le permitiera ejecutar la suerte de banderillas. Y lo consiguió. Fue el momento de sacar a Apolo, que no pudo hacer más de lo que hizo. Apolo es un caballo bailarín que hoy no ha encontrado pareja de baile. Ha hecho todo lo posible, lo ha llamado con la grupa metiéndose entre los pitones, ha bailado en su cara, pero Botinero, el manso de Luis Terrón no quería bailar. Le ha sacado algún paso de baile, el justo para que Sergio pudiera clavar las banderillas y que el público fuera consciente de la dificultad que entrañaba un oponente así. Remató la faena con Fado, con el que puso dos cortas y un certero rejonazo. Ha sido un faenón. El mejor faenón que se le podía haber sacado a un toro así y el público lo ha visto. Los tendidos estaban blancos, llenos de pañuelos. Si no me equivoco, el reglamento dice que cuando hay mayoría de pañuelos blancos, el presidente debe conceder la oreja. Pues hoy nada de nada. Se le ha olvidado este pequeño detalle a Julio Martínez Moreno. Lo que espero es que no se le olviden los gritos de “Fuera, fuera” ni de "ladrón" que se escuchaban. A ver si recapacita, aunque, a toro pasado, ya no vale para nada. Por su culpa, Sergio Galán se ha quedado sin la Puerta Grande de Madrid. Una vuelta al ruedo no es suficiente para compensar su gran actuación.

Reseña: Con los tendidos llenos se ha lidiado una corrida de toros de Luis Terrón. Sergio Galán ha recibido una fuerte ovación en el primero y ha dado una vuelta al ruedo con fortísima petición de oreja en su segundo. El presidente recibió una monumental bronca por no concederle la oreja de cada uno de sus toros. Completaban el cartel Moura Caetano y Leonardo Hernández.

Fotos: Iván de Andrés

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