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Dos orejas en la inauguración de la cubierta de La Muela

    Esta noche ha tenido lugar un hecho histórico en la localidad zaragozana de La Muela, ya que se ha inaugurado una plaza de toros cubierta. El cartel elegido para la ocasión es el mismo que el pasado 7 de junio se anunciaba en Madrid. Toros de Los Espartales para Andy Cartagena, Sergio Galán y Diego Ventura. Y en esta ocasión Sergio volvió a realizar dos fantásticas faenas que esta vez le permitieron abrir la Puerta Grande.

    El primer toro de su lote, que hacía el segundo de la noche, fue un gran toro, a pesar de las dificultades que este encaste ofrece de salida. Fue un toro abanto y distraído que Charro supo parar y templar, enseñándolo a embestir. Fue el turno de Vidrié que estuvo superior. Algunos por el callejón decían que era "La Consagración de Vidrié", y es que este caballo está en un gran momento y ha proporcionado grandes espectáculos como el del pasado domingo en Conil de la Frontera (Cádiz) donde recibió el Trofeo al Mejor Caballo. Montoliú saltó al ruedo para realizar sus espléndidos quiebros, de los que destacó la perfección el segundo que puso a la gente en pie. La faena se acercaba a su fin y Ciclón fue el encargado de rematarla, aunque el fallo con los aceros impidió cortar los trofeos de una actuación fuertemente aplaudida por el público.

    Pero la espinita se la quitaría Sergio Galán en su segundo, un toro mucho más difícil  que el anterior. Pero no hay toro malo para Ojeda, caballo nuevo que sabe resolver cualquier tipo de dificultad. Con las orejas guiñadas se acercaba al toro obedeciendo a su jinete que clavó dos perfectos rejones de castigo dando los pechos del caballo. Con Capea, Galán realizó un gran espectáculo fuertemente ovacionado por el público que era consciente de la gran dificultad que tenía el de Los Espartales y que estaba fijo en el caballo siguiéndole a gran velocidad por el ruedo. Fue entonces cuando Sergio Galán, en un perfecto toreo a dos pistas con un gran galope, pudo ir parando, templando y mandando al toro, metiéndolo fijo en el estribo durante largo tiempo. Salió después el caballo bailarín, Apolo, con la gracia y arte que le caracteriza. Al mando de Sergio, realizó un espectacular tercio de banderillas. Llamó al toro desde el centro de la plaza con ese gracioso balanceo y se enfrentó a él todas las veces de frente y pisando los terrenos que sólo los grandes se atreven a pisar. Como grande es el rejoneador que lo montaba, que deleitó con un gran par a dos manos, arriesgando con ese toro difícil. Todo el mundo se daba cuenta de que la faena que estaba a punto de terminar le daría el triunfo a Galán si el rejón de muerte caía en buen sitió. Sergio escogió de nuevo a Ciclón, caballo que está demostrando ser un experto en estas lides. Clavó tres rosas muy seguidas, muy ligadas y sin dejar tiempo muertos entre ellas, algo que calentó todavía más al respetable, ansioso como el torero, de que la Puerta Grande de la recién inaugurada plaza se abriera. La incertidumbre se desvelaría en cuanto el rejón se clavara, y no sólo entró perfectamente sino que el toro cayó a continuación, dando el gran triunfo y la llave de la Puerta Grande a Sergio Galán.

    Reseña: Con casi lleno en los tendidos se ha lidiado una corrida nocturna de Los Espartales buena en líneas generales. Destacó el segundo toro del encierro. SERGIO GALÁN: aplausos y dos orejas. Completaban el cartel Andy Cartagena y Diego Ventura.

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