Es tiempo de descansar, de respirar… pero también de seguir poniéndose a punto para lo que jinete y caballos aman: torear. Coger fuerzas y cuidarse.

Los caballos toreros de Sergio Galán siguen cada temporada un protocolo muy estricto en cuanto a vacunación y desparasitación. La vacunación básica que se pone a cada caballo es la de la gripe y la del tétano. Ambas patologías van incluidas en una misma vacuna que se suministra cada 6 meses a estos caballos toreros, mientras que el resto quedarían cubiertos con una única vacuna al año.

Estos equinos de ensueño son también vacunados de la Fiebre del Nilo (West Nile) y de la rinoneumonía equina. Son caballos que viajan mucho y tienen que estar protegidos de todo tipo de enfermedades transmisibles por vectores, como es el caso de los mosquitos. 

La desparasitación conforma el segundo pilar de los cuidados médicos de un caballo de torear. Así, estos equinos se desparasitan cuatro veces al año (cada tres meses) como está haciendo Rosana con Ojeda en la imagen. Normalmente se utiliza la ivermectina y el praziquantel, que vienen juntos en una misma pasta. No obstante, se van alternando con la moxidectina. Debido a que estos caballos normalmente no tienen ninguna carga parasitaria, se alternan ambos procedimientos para asegurar su eficacia.