El tercero de la tarde salía con fuerza. O eso parecía. Pero pronto se quedaba parado obligando al tándem de jinete y torero a ponerlo todo en el ruedo. Dicho y hecho. Artista templaba en los medios. Y clavaba dos rejones de castigo en todo lo alto. Capote rompía el hielo en el tercio de banderillas. Muy de frente. De verdad. Batiendo… finalmente, Ojeda frente a la cara de un toro prácticamente parado clavaba unas banderillas de poder a poder. Óleo, de último tercio, ponía unas cortas y, tras una rosa, vino el rejón en todo lo alto. El toro caía. Y el tendido pedía la oreja. Incluso la segunda. Finalmente paseaba su primera oreja de la tarde. Con dos lo haría en su segundo, un animal que salía desentendido completamente del caballo.
Tras clavar el primer rejón de castigo el toro parecía despertar y, sobre Alcotán, se doblaba en los medios. Embroque, muy de frente, muy de verdad, abría un tercio de banderillas que completarían Titán y Bambino. Este último encarado al toro. Como si del mismísimo Ojeda se tratara. Sobre Óleo cerraba una muy bonita faena con un rejonazo que hacía doblar al toro en el momento. Un toro que se iba a corrales… sin orejas. 
#puroGalán